Voy a dormir


Sin mirar atrás siguió su camino. Cruzó la calle, subió la pequeña colina y tocó la roca. La misma piedra que sería su testigo. Allí, frente a los últimos rayos de sol del 25 de octubre de 1938, allí contó su historia, como si quisiera que la naturaleza tuviera constancia de ella y se acordara de sus males; como si quisiera trascender en ese mismo momento, esperando respuesta de las gaviotas que cruzaban el cielo y de las olas del mar que pronto serían sus hermanas.

Ella, con la sangre vuelta morfina, agonizando por dentro, muriendo lentamente por fuera; cansada, lenta, pequeña, insufrible, se volvió al camino que había atravesado, sonrió ligeramente y dandole la espalda de nuevo, miró al mar. Al mar infinito, con un fondo entre naranja y violeta, ella, leyenda en vida, ahora se entregaba a ser mito en la muerte.

Así, Alfonsina, respiró profundamente, pensó en su vida, en su lucha por aprender, en sus poemas y en sus amores fallidos. Recordó sus escritos y la reacción de la gente, ante lo que ella decía y escribía…porque a todo esto, ella nació en la época equivocada, sus ideas tenían aires progresistas e innovadoras, admirada por muchos, despreciada por otros tantos; añora a sus alumnos, evoca a Quiroga, al café Tortoni y a las noches de bohemia. Da cuentas al viento de que su rebeldía no la mantenía inmune de querer ser amada, porque sí, debajo de su soberbia y altivez, yacía una mujer desnuda, queriendo ser rozada por los finos telares del amorío perfecto.

De su hijo, su tesoro, su amigo, está más que segura de que vivirá consciente de que el mundo que le rodea sirve sólo para ser moldeado a merced de los seres humanos…sí, el podrá vivir sin ella, con el recuerdo de ella, con la seguridad de sus ideas y con la frente en alto.

Aunque se había olvidado por un momento del mar, volvió a él casi inmediatamente, y junto a esa concentración su idea primaria. Y así, con el pecho mutilado, con los ejemplos de Quiroga, Eglé y Lugones, con ellos como guías (parecía como si la espuma hubiera tomado sus formas y desde lejos le dijeran: “ven, que se hace tarde y te espera el viaje al infitino”)

“Mírame aquí, pequeña, miserable,
Todo dolor me vence, todo sueño;
Mar, dame, dame el inefable empeño
De tornarme soberbia, inalcanzable.

Dame tu sal, tu yodo, tu fiereza,
¡Aire de mar!… ¡Oh tempestad, oh enojo!
Desdichada de mí, soy un abrojo,
Y muero, mar, sucumbo en mi pobreza.

Soltó la roca Alfonsina, y se dejó arrastrar por el viento, se sintió llevada por sirenas en el mar, caballitos del océano le sonreían y danzaban en su honor, presintió su alma liberada y su corazón diciendo:

Déjame sola: oyes romper los brotes…
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides… Gracias. Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido…

Y si llama él, no le digas que estoy, dí que yo me he ido… pero allí en la roca descansa mi alma, allí en la cumbre frente al mar, dile, que entre la espuma… sonrío yo, ya dormida.

9 comentarios en “Voy a dormir

  1. Alguien dijo:

    M….aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!!! me mataste, me sorprendiste, que emosion en mi evocaste. Tengo que volver a leerlo, pq de verdad supiste dar ese toq de mistisismo que te da casi un infalto cuando te decides a permitir q veamos cual era la verdadera historia, Excelente, encantador.

  2. Alguien dijo:

    Por la blanda arena que lame el mar
    su pequeña huella no vuelve más,
    un sendero solo de pena y silencio llegó
    hasta el agua profunda.
    Un sendero solo de penas mudas llegó
    hasta la espuma.

    Sabe Dios que angustia te acompañó
    qué dolores viejos calló tu voz
    para recostarte arrullada en el canto
    de las caracolas marinas.
    La canción que canta en el fondo oscuro del mar
    la caracola.

    Te vas Alfonsina con tu soledad,
    ¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?
    Una voz antigua de viento y de sal
    te requiebra el alma y la está llevando
    y te vas hacia allá como en sueños,
    dormida, Alfonsina, vestida de mar.

    Cinco sirenitas te llevarán
    por caminos de algas y de coral
    y fosforescentes caballos marinos harán
    una ronda a tu lado.
    Y los habitantes del agua van a jugar
    pronto a tu lado.

    Bájame la lámpara un poco más,
    déjame que duerma nodriza en paz
    y si llama él no le digas que estoy
    dile que Alfonsina no vuelve.
    Y si llama él no le digas nunca que estoy,
    di que me he ido.

  3. Laura E. dijo:

    un sendero solo de pena y silencio llegó hasta el agua profunda… Alfonsina Storni es una de mis favoritas, podría decir que una de mis musas, con su historia, sus luchas, su nostalgia, es increíble.
    Felito: guao tu, u gotta let your inner you talk, sin pensar en otro mas que en ti, dejarte llevar, dejar que la espuma te eleve y que tus pensamientos fluyan cual mar.
    Aylan: Me sorprendes, pensaba que nadie le iba a poner asunto, pero esa cancion me mata, esa cancion me eleva. Gracias por hacer caso a esta novata y sus locuras… te recomiendo leer a Alfonsina, genial poetisa, evocadora de lo sublime, mujer verdadera.
    …y si llama él no le digas que estoy, di que me he ido.

  4. Alguien dijo:

    Este corazon no aguanta tanto sentimiento, todo lo q escribes, lo leo y lo releo y cada vez me brinda un nuevo milagro, Dios, tienes magia en tu pluma.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s