Ssshh… ahì vienen las olas

Pasiones que se encuentran una noche frente al mar, cual olas chocan los sonidos.

Se encuentran las manos y se besan en una canciòn.
Se levantan,con la luna, los sentidos.
Se encuentran.
Pasan de ser tontos olvidados a somatizar ganas.
A escondidas sudan los deseos de sus cuerpos.
Solo se escucha en medio del silencio
el gemido constante de aquellos que se aman.

No te vayas que la luna se ha empeñado en ver el sol
le ha pedido unos minutos de ilusión
y mi cuerpo pide mas, mi
razón me pide mas
y un torrente corre por mis venas…”

Elmusi

Ojos tristes aquellos. Negros, negrìsimos. Con la piel marcada por completo, como si hubiera trabajado la caña con los poros de su piel, negra tambièn, negrìsima. Ni siquiera me miraba… miraba el infinito, o talvez a las paredes que nos rodeaban, llenas de de filtraciones y con la pintura peleada por el tiempo. De todas maneras le sentìa… su angustia, el horror que mostraba cada vez que le movìan, su desgano.

Talvez ni pensaba en la vida. Digo talvez porque nunca pronunciò palabra en todo el rato en que le acompañè. Su cuerpo solo estaba ahì. Su cadera lastimada le impedìa moverse. Aunque no creo que hubiera querido moverse tampoco. Estaba tan ausente que no reaccionò ni siquiera cuando pellizcaron su piel y pasaron una jeringa a traves de ella.

Me daba pena el que estuviera solo. Sufriendo un tiempo indefinible, pero ciertamente corto ante mis ojos. Sus arrugas no podrìan negarlo… pero sus ojos, negros, negrìsimos… Es que me desgarrò el alma aquella mirada triste, anhelando morar en un lugar mejor que las hediondas habitaciones del hospital que lo albergaba. ¡Uuuuy!; encontrado con las manos en movimiento sobre èl, se escuchò en todo el pasillo. Allì entre vendajes, camillas vacìas, recetarios, gente de bata blanca y gritos de desesperaciòn dejè a Elmusi. Sòlo que nunca pude averiguar si aquellos gritos eran por èl.

Cumpliendo órdenes

Hombrecito pretencioso ese… Senador del Reino, Teniente General de los Reales Ejércitos, Marqués de las Carreras. Pulcro en el manejo de los asuntos públicos. ¡Y cómo no!, con toda la burguesía de aquel tiempo pisándole los talones no creo que haya habido alguna otra forma. Sin embargo, a esa misma burguesía que celebraba sus decisiones, se les escaparon las oportunidades de poner caras largas un 18 de marzo de 1861.

Aquella vez Felipe fue su enviado especial. Como ministro surcó los mares para adentrarse en la corte a “pedir cacao”. Parece que cuatro siglos de lucha no fueron suficientes para olvidarse de aquellos, usurpadores de títulos, aprovechadores de gloria, simuladores de majestad. El sufriente pueblo no consultado, carecía de los medios para evitar la matanza de su patria (o al menos eso parecía en ese entonces)

Los primeros en quejarse fueron el cura De Meriño, el general Manzueta y el tercero de aquellos que más habían luchado por la Independencia. El prócer no entendía las razones del atropello. Para Matías había sido un asesinato vil a los ideales de una nación que sobrepasaba los doscientos cincuenta mil habitantes.

En la ciudad en la que se recuerda a los Caballeros se prohibió izar el pabellón invasor. Sólo uno, de tres colores y una cruz, sería admitido por aquellos. Contreras y Germosén tomaron Moca. Todos en un mismo espíritu tomaron armas poco a poco en contra de la decisión tomada por el supuesto héroe de la Independencia.

Sánchez, glorioso y ausente, exiliado de forma injusta, traicionado en su intento por entrar a la lucha por el oeste, se vio en manos de los fieles al hombrecito aquel, al Capitán General de la Corona, Senador del Reino (sí claro). Cayó por órdenes de este en un simulacro de juicio militar. Sólo alcanzó a decir:

“Decid a los dominicanos que muero con la patria y por la patria”.


Hoy cumplo las órdenes de mi General.


Amor florecido

Un dìa se despertò sabiendo que era distinto. Que ya no importaba si habìa luna llena todo el mes para dedicarsela, que no hacìan falta ramos de flores… Veìa en su rostro las lìneas que deja el tiempo como evidencia de la vida, pero no importaba, en ese mismo rostro estaban sus ojos, la misma mirada que lo enamorò locamente, aquella en la cual se encontraba.

Vivir de apariencias no era para ellos. Tenìan algo màs. Sus ojos veìan hacia un punto en comùn. Veìan hacia un mismo corazòn, porque muchos años atràs los de ambos se convirtieron en uno. Ahora ya no sueña con ella. La disfruta todos los dìas. El amor maduro y consciente se hace verdad todos los dìas.
Estoy de ti florecido
como los tiestos de rosas,
estoy de ti floreciendo
de tus cosas...

Menudo limo de amores
abona mis noches tuyas
y me florecen de sueños
como los cielos de luna...

Como tú mido los pasos
y la distancia es más corta,
hablo en tu idioma de amor
y me comprenden las rosas…

Es que ya estoy florecido.
Es que ya estoy floreciendo
de tus cosas. (Pedro Mir)

Ese mismo dìa, tomados de la mano, salieron a caminar y, sentados en un banco miraron el atardecer.
-¿He sido lo suficiente para ti?
-Has sido lo que siempre he necesitado.
-¿Eres feliz?
-Todos los dìas.
-¿Me amas?
-Por ti despiertan mis madrugadas. Hacia tì van todas mis noches. Son tus manos el objeto de mi bùsqueda y es tu sonrisa tierna recompensa para mi…

De Invisible NADITA DE NADA

Esas son las cosas que no se valen. Salir de la nada a tomar decisiones por un grupo de personas a los cuales les son desconocidos esos individuos no está bien. Es como estar en tercero de primaria y que al favorito del profesor lo nombraran presidente del consejo de curso. Esas cosas no se hacen así. Hay procedimientos, peticiones, reuniones, cartas por hacer, consenso, pero sobre todo unión antes de tomar decisiones que afecten a muchos.

Hoy declaro que NO SOY INVISIBLE. Que no necesito tener representantes para MI espacio en el cual escribo MIS cosas, que es GRATIS y que nadie me mandó a publicar, fui YO SOLITA fajada entre blogger y wordpress, wikipedia y google…. Déjese de eso mi hermano que aquí no necesitamos partidos ni presidentes ni secretarios… somos una COMUNIDAD que comparte lo que tiene y lo que no, reímos, lloramos, cherchamos, caemos y nos levantamos juntos; aceptamos a todo aquel que necesite desahogarse y lo hacemos desinteresadamente.

Las cosas no se hacen de esa manera y mientras se averigua el caso (sin apuntar con el dedo) me uno a Lyzzie, Luima, Tania, JuniHH y Alexei. YO TAMPOCO SOY INVISIBLE!