Amén de Mariposas

” Si me matan…
Yo sacaré mis brazos de la tumba
y seré mas fuerte”

Minerva Mirabal

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Cuando supe que habían caído las tres hermanas Mirabal
me dije:
la sociedad establecida ha muerto.

Es que hay columnas de mármol impetuoso
no rendidas al tiempo y pirámides absolutas
erigidas sobre las civilizaciones
que no pueden resistir la muerte de ciertas mariposas.

Cuando supe que tres de los espejos de la sociedad
tres respetos del abrazo y orgullo de los hombres

tres y entonces madres
y comienzo del día
habían caído asesinadas

¡oh asesinadas!

a pesar de sus telares en sonrisa
a pesar de sus abriles en riachuelo
a pesar de sus neblinas en reposo
(y todo el día lleno de grandes ojos abiertos)
roto el cráneo


despedazado el vientre
partida la plegaria
¡oh asesinadas!


Porque hay columnas de mármol impetuoso
no rendidas al tiempo
y pirámides absolutas erigidas sobre las civilizaciones
que no pueden resistir la muerte de ciertas mariposas
y calles enteras de urbes imperiales
llenas de transeúntes sostenidas

desde la base por tirantes y cuerdas de armonía
de padre a hija de joven a jovenzuela
de escultor a modelo…


y camioneros rubios de grandes ojos azules
obviamente veloces que son los que dibujan o trazan las grandes carreteras
y transportan la grasa que engendra las bombas nucleares
y portaviones nuevos de planchas adineradas
invencibles, insospechablemente unidos al rumbo del acero y del petróleo

y gigantes de miedo y fronteras de radas y divisiones aéreas
y artefactos electrónicos y máquinas infernales dirigidas de la tierra hacia el mar
y del cielo a la tierra y viceversa que no pueden resistir
la muerte de ciertas mariposas

porque la vida entera se sostiene sobre un eje de sangre
y hay pirámides muertas sobre el suelo que humillaron

porque el asesinato tiene que respetar si quiere ser respetado
y los grandes imperios deben medir sus pasos respetuosos

porque lo necesariamente débil es lo necesariamente fuerte

cuando la sociedad establecida muere por los cuatros costados
cuando hay una hora en los relojes antiguos y los modernos

que anuncia que los mas grandes imperios del planeta
no pueden resistir la muerte muerte
de ciertas ciertas debilidades

amén de mariposa
(P. Mir)

Hallarte después de nueve lunas

Una de la madrugada, Clarisa deja su hogar en brazos de su compañero hacia el hospital. Mientras crecía no pensó nunca en quedarse en ese lugar, para ella Las Cañitas nunca sería un lugar seguro, y mucho menos mientras viviera su padre que la golpeaba luego de cada borrachera, y eso sería a diario. De vuelta a casa cada tarde, vestida de uniforme, sentía como las miradas de cada ser masculino que le pasara por el lado, se clavaba en ella, desde su media cola de pelo rizado y oscuro, hasta los zapatos que lustraba cada domingo ella misma.

Era bonita, ojos café muy grandes y labios carnosos, piel mulata con los signos evidentes de la pobreza que la rodeaba, pero con los pliegues en los lugares justos y curvas insinuantes para alguien de 15 años… demasiado insinuantes.

Lo diferente de Clarisa era el brillo en sus ojos que resaltaba entre tantas otras muchachas de su edad. Por ese brillo especial Juan Carlos quedó prendado de ella. Ebanista de día, solía verla al entrar a la tanda vespertina del liceo aquel.

-¿Te gustan las rosas?-
-Por aquí no hay muchas rosas que digamos- respondió sin mirarlo
-Prometo traerte una cada día hasta que deje de pensar en ti-


Él era lo mejor de la zona, un muchacho trabajador que ayudaba a su madre con la casa y vendía flores de noche en las zonas oscuras del malecón. Todos los días antes de entrar a clase le llevaba la rosa prometida, ella anotaba cada día con esmero esperando que no dejara de pensar en ella. Un día cualquiera llenó de rosas su casa y se la llevó con él. Ella estudiaba contabilidad para ayudarlo en pocos años. Eran felices.
Esa noche ella despertó con fuertes dolores, el médico del centro le había dicho que tomara té de jengibre para acelerar el proceso y así lo hizo. Juan Carlos llamó al vecino para que le prestara el motor, y así salió con mujer al hombro para el hospital.
Luego de 9 horas de dolor intermitente, la opinión de cuatro residentes del área, tres hojas de ingreso y dos sueros, un grito de dolor se escuchó en la habitación forrada de paredes plásticas.

Juan Carlos limpió la casa esa tarde, el piso de tierra, las paredes malhechas y la repisa. De ésta última recogió viejas flores secas que quedaban en un jarrón, debajo de este un pedazo de cartón con 3654 rayitas en lapicero azul.

Mujer: en un silencio que me sabrá a ternura,
durante nueve lunas crecerá tu cintura;
y en el mes de la siega tendrás color de espiga,
vestirás simplemente y andarás con fatiga.

Un día, un dulce día, con manso sufrimiento,

te romperás cargada como una rama al viento,
y será el regocijo de besarte las manos,
y de hallar en el hijo
tu misma frente simple,
tu boca, tu mirada, y un poco de mis ojos,
un poco, casi nada… (G.P)

Y estabas tan cerca…

Caen una a una las estrellas, y con ellas mis murallas,

se van haciendo cañadas del tèmpano que yacìa en mi pecho,
y va fijando morada un amor que queda estrecho,
que cabalga con buen ritmo entre mis playas,
que hace trechos a mis cargas y estas se hacen muy ligeras
que me toma de las manos y me roba las palabras.
Que alegrìa la de verte, que bendita perdiciòn la de tu boca,
que glorioso misterio en tu mirada.

“todo un océano me corre por las venas
nacen flores en mi cuerpo cual jardín
y me abonas y me podas, soy feliz.
Cuando te beso
tiembla la luna sobre el río y se reboza…”

Tiempo de dar

Y las aguas volveràn a su cauce…

Tiempo de mirar a quien tiene menos que tu… ¡Manos a la obra!:

En la Plaza de la Salud, en la avenida Ortega y Gasset, hay un centro de acopio del Consejo Nacional de Emergencia (Coe).

La embajada de Venezuela en el país cuenta con un centro de asistencia humanitaria en la avenida Anacaona número 7, donde venezolanos residentes en el país pueden llevar sus ayudas.

La Fundación Sur Futuro tiene un centro de acopio en Unicentro Plaza, en la 27 de Febrero esquina Abraham Lincoln.

Sur Futuro también tiene dos cuentas bancarias, la número 74314995-7, del Banco Popular, y la número 240012544-3, del Banreservas.

Pueden estar pendientes a la televisiòn local. Se han organizado recolecciones en diversos programas y se planean telemaratones para este fin de semana.

Sus ayudas y donaciones también pueden ser llevadas a las iglesias de la capital y pueblos del interior.

PD. Info de Cristal y Colores

Yo tambièn me uno a: Joan, Tania, Mattias, la China, Duarte101

Tambien los bloggers tienen un puesto para recibir donaciones: Josè se encargò de este.

Que por ignorancia no te quedes con lo que puedes dar.

¡Bendiciones!