… y de vivir

“La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy.” (Séneca)

A veces quisiera perderme. Me invade la mente un deseo inmenso de dormir tres días y que en vez de noche fuera paraíso lo que vivo… pero solo a veces.

No es que agradecer sea el verbo perdido de mi vocabulario, es solo que permanecer es el verbo que se hace efímero en cada ser que me cruza la vida y hasta las mañanas vienen solo a veces. ¿Deprimente? no, real… muy real. Cierto que amanece cada día uno nuevo, pero también es cierto que mi corazón decide no ver la luz del sol que aparece por la ventana y prefiere no correr las cortinas a los rayos que se asoman, solo por dormir cinco minutos mas. Cada día se hace mas difícil obviar lo que me rodea y mas cómodo apretar las sabanas y seguir durmiendo. Si, eso quiero, seguir durmiendo, no abrir los ojos a la decepción, la mentira, la envidia, la oscuridad…

Pero, entonces, si no abriera los ojos, si no corriera las cortinas, si no amaneciera a la vida, entonces se iría con el tiempo a las gavetas del olvido a esperar que alguien se asome a desempolvar los restos… entonces no habría diferencia ni sentido, no existiera conmigo la lluvia que llevo dentro, entonces no despertaría nunca y se llenarían mis ojos de legañas de tristeza de sombras agonizantes de las oportunidades que tengo a diario de poder abrir los ojos y despertar…y de vivir.

bienaventurado,
como árbol plantado seras
vivirás como árbol junto al agua
que da su fruto a tiempo y su hoja no cae
crecerás plantado en la presencia de Dios
y todo lo que emprendas
prosperara…fructificaras”
(J. A. Romero)
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white flag


So you did it again…

I just don`t get it why the more I give up the more you take… I knew tasks were supossed to come but… (sighed) but… I`m sick of it, I`m sick of trying, of learning, of fighting, I`m tired, I`m exhausted really… and it`s just the beggining.

I give up. I know you are not going to give up on me, but please, pretty please, do something, fight for me, some sign, some light… I`m working hard but I just don`t see anything.

Sé, Señor, que tu camino es el unico por el que podria andar mi alma en esta Tierra… so I won`t fight anymore… you do it for me.

Para que quede claro

Discúlpeme pero no,

no me hace faltauna moda para mi identidad,

me visto de sincero y no me queda tan mal,

y traigo a la medida mi autenticidad.

Discúlpeme pero no,

no me hace faltael dinero para saber quien soy.

Soy libre como el viento y eso me hace feliz,

muy feliz, y a usted, ¿no?…

Discúlpeme pero no,

no me hacen faltalas reglas para con Dios hablar.

Somos muy amigos y nos gusta variar,

y nos dá buen resultado la sinceridad.

Discúlpeme pero no, no me hace falta

un permiso para dar de mi amor.

De eso sí me sobra y lo quiero entregar

sin calcular y sin esperar.

¡Ah!, como se complican los hombres, de una tontera hacen una verdad.

A todo ponen condiciones,

ya nadie es libre si quiere amar.

Levanta tus alas y vuela, y hagan de cuenta todo es vanidad,

y lucha por tu dignidad.

Discúlpeme pero no,

no me hace faltaun aplauso para sentirme bien.

Sólo aquel que es inseguro le gusta disfrazar

con un montón de halagos su debilidad.

Discúlpeme pero no,

no me hace falta una prueba de virilidad.

El tiempo me ha enseñado que un hombre es aquel

que se conquista y que sabe ser fiel.

Discúlpeme pero no,

no me hacen falta fronteras y odio a la división.

Soy ciudadano del mundo, simplemente soy yo, si eso le molesta…

Discúlpeme por favor. (M. Valverde)

… con la lluvia suceden cosas

Te vi
Y seguro que a la misma estrella cosidos quedamos
y la noche se hizo estrecha y corta para nuestro amor
y tomamos de la madrugada, aquella oscuridad
tan prolongada para hablar de ti

Ambos mojados por la lluvia, frente a frente se encontraron las miradas bajo los paraguas que se interponian con la gente en la calle. Gente que pasaba sin observar las gotas que caian copiosamente sobre ellas. Ellos, los dos, se sonrieron por primera vez en mucho tiempo y, recordando las noches del otoño pasado, el cruzó la calle para encontrarla en la acera del frente, le tomo la mano y la tapo con su paraguas sin dejar de mirarla y sonreir. Ella cerro el suyo y al sentir sus manos fundidas comprendió.
Caminaron hacia el bar de siempre y esa noche volvieron a escuchar a la luna reirse a carcajadas cuando acabo la lluvia.
Te vi llegar
y la lluvia mojó nuestra calle
para bautizar con mil detalles nuestro amor (P. Nuñez)